Imprimir esta página

Reducción de la jornada laboral: diputados retomaron el debate

En el seno de la Comisión de Legislación del Trabajo se desarrolló este martes un intenso debate sobre los proyectos existentes sobre la reducción de la jornada laboral, acordándose realizar próximamente una nueva reunión para seguir analizando el tema.

Los proyectos que existen sobre el tema prevén la modificación de la Ley 11.544, la cual está vigente desde 1929.

El diputado Eduardo Valdés (UP – CABA), puso como ejemplo a España, y en América Latina, a Chile y Colombia. “La reducción de la jornada laboral a 8 horas llevó luchas intensas, y me alegraría que en este país donde el derecho laboral y de protección del trabajo ha sido un valor agregado, podamos implementarlo en estos tiempos”.

A continuación, Nicolás del Caño advirtió: “muchos sectores plantean la reducción de la jornada de trabajo como una manera de hacer más eficiente la producción capitalista; que el mayor descanso permita que los trabajadores estén en mejores condiciones para desarrollar esa producción”. Aclaró que desde la izquierda encaran la discusión desde otro ángulo: buscar aliviar la carga laboral. Recordó que en nuestro país “tenemos la jornada más extensa de América Latina; se ha multiplicado la productividad del trabajo y la evolución permitiría aliviar la jornada de trabajo”, e instó a que el trabajador pueda tener más tiempo para estar con su familia, para poder estudiar y desarrollarse.

A su turno, el diputado Hugo Yasky detalló su proyecto poniendo como ejemplo el banco de horas de trabajo, donde se suelen establecer convenios en los que la parte empresarial y el sector sindical pueden acordar, según los ritmos de producción, alterar la jornada de trabajo, reduciéndola o ampliándola en función de esos tipos de producción.

A su turno, la diputada Mónica Litza confesó que le parecía “ridículo” estar discutiendo esto en el siglo XXI. “Es una reivindicación, una lucha que ya tiene muchísimo tiempo”, apuntó, recordando que muchos trabajadores pasan mucho tiempo en el transporte público, cuando en el siglo XXI la tecnología permite que el rinde del trabajo sea eficaz. “No es que se va a trabajar menos porque no nos guste trabajar, sino que hay que tomar las herramientas que nos da la tecnología y la ciencia, y pensar en el bienestar, que tiene que ver con poder acceder a otras posibilidades que permiten tener una jornada más reducida”, opinó.

La expresidenta de la Comisión de Legislación del Trabajo, Vanesa Siley, repasó: “una de las reconvenciones necesarias es la reducción del tiempo, si entendemos que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no la maximización de la riqueza. Esta discusión es histórica, pero es del futuro, y más que en nuestro país desde 1929 no se cambia la legislación sobre jornada laboral”.

Por su parte, el diputado Sergio Palazzo recalcó que Argentina es uno de los países que tiene la jornada laboral más larga del mundo. “Ha habido un crecimiento del impacto tecnológico que ha permitido que la producción haya mejorado con relación al pasado, pero ese aumento productivo no tuvo un correlato. El capitalismo ha tenido ganancias siderales con el impacto tecnológico, y sería muy razonable discutirlo”, sostuvo. Su proyecto, presentado junto a Carlos Cisneros, propone reducir la jornada laboral a 6 horas diarias, 36 semanales; la jornada nocturna a 5 horas 15 minutos; también la jornada insalubre a 4 horas y media.

El titular de la comisión, Martín Tetaz, resaltó lo aprendido el año pasado durante las jornadas informativas realizadas. “Hay muchísimos experimentos en el mundo sobre reducción de la jornada laboral. La evidencia científica es la que nos ayuda a acercar posiciones”, enfatizó. Habló de “resultados muy buenos” en materia de salud mental, que redunda en “ganancia productiva para el propio empresario, que al tener menos carpeta médica no necesita reemplazar a tantos trabajadores”. Asimismo resaltó el impacto ambiental de reducir las jornadas laborales a menos días.

Tetaz admitió que “hay mucho miedo de algunos sectores empresarios”, lo cual lo llevó a presentar un proyecto que establece la posibilidad de probar y volver: “lo que tiene nuestra propuesta es el período de exploración, que no genera ningún derecho, si las dos partes no están de acuerdo”, y que involucra un periodo de 3 a 6 meses.

“Para sostener el salario cuando se cambia la jornada laboral, hay que probar que se sostiene la productividad. Si las dos partes están de acuerdo, entendemos que no tenemos que legislar nada; ya lo están haciendo. Nuestro proyecto abre la posibilidad de explorar para aquellos convenios donde una de las dos partes tiene miedo”.

“No se trata de trabajar menos, sino mejor. Atrasa lo de analizar en el mundo cuántas horas se trabajan; no importa eso: cambiemos el paradigma del tiempo por el de la productividad”.

Valora este artículo
(0 votos)
Modificado por última vez en Martes, 28 Mayo 2024 15:35

Artículos relacionados (por etiqueta)