“El año pasado logramos concretar 25 chakus, y este año apostamos a 28. Queremos pasar de los 315 kilos de fibra de vicuña esquilada a los 450 kilos por lo menos”, precisó el Secretario de Biodiversidad, Javier Gronda, quien acompañó la actividad junto a las Comunidades Andinas Manejadoras de Vicuñas de Yavi (CAMDVY), equipos de los Ministerios de Ambiente, y de Desarrollo Económico y Producción, Secretaría de Pueblos Indígenas, INTA y Secretaría de Agricultura Familiar (SAF).
"Pretendemos alcanzar mayores índices de eficiencia y agregarle valor para que las comunidades puedan aprovechar en términos económicos el producto del trabajo que realizan”, prosiguió el funcionario.
Asistieron al encuentro también, referentes de las comunidades de Santa Catalina, con quienes desde el Gobierno de Jujuy se viene avanzando en un proceso formativo, y trabajando para que este año desarrollen experiencias de captura y esquila, y se sumen a lo ya realizado por otras comunidades, fortaleciendo de ésta manera el trabajo regional y provincial.
El año vicuñero inicia un proceso de monitoreo de ejemplares de vicuñas en la Puna, además de talleres y capacitaciones, reuniones operativas y de organización logística. Estos espacios permiten consensuar acciones en territorio, determinar los mejores lugares para la realización de las capturas, y otras metodologías de trabajo.
Así se busca llegar a septiembre con un plan que extenderá las esquilas hasta mediados de diciembre, época ideal para los chakus por las condiciones climatológicas de la región y por la naturaleza propia del animal.
Según los especialistas del Ministerio de Ambiente, éste año continuarán trabajando en las comunidades en que ya lo vienen haciendo, tratando de sumar a las de Santa Catalina: Cabrería, Oratorio, San Juan y Oros; así como a las de Rinconada, Abralaite, Coyaguayma y Mina Pirquitas. Asimismo, se seguirá probando con el modulo fijo para las esquilas ya que el año pasado arrojó buenos y satisfactorios resultados en Lagunillas del Farallón.
