Tras haber atravesado las consecuencias de la “Niña”, con una sequía prolongada por unos 3 años, las últimas lluvias avizoraron un panorama más favorable para la producción cañera. “Estimamos que se va a levantar en un porcentaje interesante y nosotros vamos a jugar obviamente acorde a eso, con nuestra producción de azúcar para la exportación, y en crudo para la obtención de bioetanol”, sostuvo el referente privado a Jujuy Económico. No obstante, recalcó la incertidumbre del sector sobre las reglas de juego que se analizan a escala país y cómo podrían impactar en la actividad.
“Esto está plagado de incógnitas. Si hoy quisiera presentar una certeza, no se puede. Es muy complicado, porque depende en gran parte de los comportamientos del mercado, de la cantidad de material de azúcar que se produzca, y además de lo que fije el Estado respecto de los biocombustibles”, dijo.
Sobre la Ley Bases, donde “todavía no hay nada firme”, se mostró expectante sobre su tratamiento en el Senado. Cabe recordar que el Poder Ejecutivo Nacional retiró en marzo pasado el capítulo de Biocombustibles de esta norma, el cual establecía modificaciones a la Ley 27.640, que regula al sector. Se espera ahora la aprobación de un proyecto elaborado por las provincias productoras de bioetanol y diversos actores de la cadena, en el Congreso.
“Lo que tiene que ocurrir, si surge una nueva normativa, es ver cómo afecta al proceso y a la economía. Como siempre hacemos los azucareros, apostamos al futuro. Pero hay incógnitas que habrá que resolverlas en el camino”.
En este análisis, insistió que la situación macro económica es difícil para todos los sectores y es difícil estimar cómo se presentarán los diferentes escenarios, “ya que no se puede medir la incidencia al momento de comercializar la producción”.
“Daría la impresión que la retracción se está notando, sobre todo nosotros que le vendemos a las grandes empresas de producción de alimentos. Entonces es una cierta incógnita cómo vendrá la zafra desde el punto de vista comercial, económico. No podemos saber”, expuso Sánchez Riera.
Finalmente, manifestó que en este periodo (fines de mayo y principios de junio) “cobra todo vida todo de nuevo y se empieza a mover la economía en torno a la caña”. Si bien no precisó detalles de los volúmenes esperados en ingenio Río Grande, recordó los “trabajos muy profundos” realizados en el periodo de verano para tener la maquinaria en condiciones y así poder recibir la zafra.