“Los biocombustibles son energía solar almacenada y distribuida en forma segura y eficiente; es hidrógeno acumulado, y por allí pasa el futuro”, dijo el presidente y CEO de DATAGRO, Plinio Nastari. Destacó al bioetanol como una herramienta central para la transición energética y la diversificación económica de las zonas agrícolas.
En Tucumán, y en el marco de la Jornada “Energía Cultivada. El Bioetanol en el desarrollo del NOA", el reconocido exponente internacional subrayó el carácter urgente de incorporar este recurso al sistema energético global, afirmando que “hay un sentimiento de urgencia sobre el aprovechamiento de los biocombustibles para ayudar a reducir el calentamiento global”

Nastari presentó “El papel de los biocombustibles en la transición energética y el desarrollo sostenible”
Para el experto, el bioetanol no solo es una solución ecológica, sino una palanca económica estratégica. “La expansión de los biocombustibles puede proporcionar un camino sensato de diversificación a muchas economías azucareras, aportando una mayor estabilidad a los precios del azúcar, reduciendo la dependencia energética y brindando longevidad y sostenibilidad al uso de combustibles tradicionales en complemento con los biocombustibles”, aseguró.
Uno de los aspectos focales de su exposición fue el camino del NOA hacia la era del hidrógeno concentrado. Al respecto, planteó al etanol como una forma eficiente de almacenamiento y distribución energética.
“Los biocombustibles son energía solar almacenada y distribuida en forma segura y eficiente; es hidrógeno acumulado, y por allí pasa el futuro”.
Además, manifestó que no se trata de tecnología lejana, sino de mejoras que pueden realizarse sobre motores y plataformas existentes, facilitando una transición real.
Uno de los exponentes globales es Brasil, país que arroja cifras contundentes y abre oportunidades para el NOA. Sobre este aspecto, Nastari señaló que, en 40 años, el Estado brasileño logró ahorrar 3.000 billones de barriles de combustible (gasolina), generando reservas por USD 388.000 millones.
A ello sumó que más del 90 % de los vehículos en Brasil son flex, y el programa RenovaBio proyecta elevar el corte de etanol al 55 % en la próxima década.
“Argentina mezcla el 12 %, pero tiene las condiciones para llevarlo al 20 % sin problemas”, expuso el especialista, agregando que tal condición aumenta el valor agregado a la producción agrícola, equivalente a más renta y empleo, siendo “una integración virtuosa”
De este modo, el crecimiento del NOA podría cimentarse en dos ejes estratégicos: aprovechamiento de la capacidad instalada –donde provincias con ingenios de caña y producción de maíz pueden aumentar cortes internos hasta un 20 a 25 % sin problemas técnicos- y un marco regulatorio moderno y previsible, respaldado por políticas públicas que amplíen los cortes, fomenten la inversión público-privada e incentivos en el rubro.

La "urgencia" fundada en acuerdos internacionales, plasmada por Nastari
Finalmente, esta ponencia dejó en evidencia que el bioetanol puede convertirse en un motor económico y ambiental para el NOA, promoviendo empleo, renta, diversificación de ingresos y mitigación de cambio climático. Bajo estos parámetros, el futuro no sólo se ajustará en la producción de energía renovable, sino en hacerla rentable y sostenible para todos los eslabones de la cadena agroindustrial.
Cabe destacar que Jujuy es un protagonista clave en la generación de bioetanol a partir de caña de azúcar, cuyas empresas anunciaron inversiones en tecnología y ampliaciones en infraestructuras para alcanzar niveles más altos de producción, promoviendo las condiciones para ampliar el corte en las naftas. Según datos oficiales, la meta es alcanzar los 1.000 millones de litros anuales de bioetanol para 2030.