Martes, 26 Mayo 2026

Ganadería a las brasas: carnes que faltan y un potencial comprador del Corredor Bioceánico

Desde una nueva ley ganadera hasta la regulación de los costos de vacunación y certidumbre macroeconómica: empresarios, productores, legisladores, técnicos, funcionarios y otros actores del sector ganadero analizaron las oportunidades y desafíos de un mercado que necesita 203 mil cabezas y sólo produce algo más de 13 mil en Jujuy.  

Durante décadas, Argentina se caracterizó por tener uno de los rodeos ganaderos más numerosos de Latinoamérica. Hoy, el escenario es desafiante y aún más en el extremo norte argentino. De ahí el objetivo de analizar aspectos puntuales para el desarrollo y la sostenibilidad de la actividad. Por tal motivo, Jujuy Económico participó del ciclo "Producción en Foco", impulsado por la Unión Industrial de Jujuy y que, en su 4° capítulo, eligió a la producción bovina.

Previa presentación del panel, realizada por el presidente de la UIJ Federico Gatti, los oradores elegidos fueron Fernando Casares, presidente de la Sociedad Rural Jujeña; Jorge Flores, vicepresidente, CEO de Forestona Maderas Nativas y productor; y José Echenique, referente del INTA.

Tomando datos oficiales del 2022, Echeñique destacó que Jujuy necesita unas 203 mil cabezas para responder a la demanda local, y sólo produce algo más de 13700. Las 189500 cabezas faltantes llegan de otras provincias, (Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Salta).

“Tenemos en Jujuy 811.000 habitantes, con un consumo per cápita de 50,1 kilos. Tenemos 40 millones de kilos de carne vacuna por año que consumimos los jujeños”.

“A nivel nacional, hablamos de una res de 220 kg, en Jujuy de 200, y eso nos da que Jujuy consume 200 mil cabezas de ganado. Si tomamos el censo nacional 2018 (o cualquier dato reciente) tenemos 80 mil, y si  consumimos todas, no llegamos a cubrir”, prosiguió el experto, citando datos aproximados y relevamientos de diferentes ámbitos, ante la “inexistencia” de estadísticas recientes.

Echeñique también remarcó que el 87% de la producción jujeña proviene de Yungas y Valles, zonas que registran superficies aptas para la ganadería y donde se generan unas 11.900 cabezas (el total provincial es de 13.700). Según calculó, si cada cabeza implica unos 200 kg de carne, se obtienen casi 2.400.000 kg. Sobre el movimiento de hacienda bovina, subrayó que algo más de 7 mil cabezas de origen Jujuy van a faena, con una tasa de extracción aproximada de 8,6%.

A su entender, el desafío de Jujuy es que las Yungas y Valles produzcan 2,39 Kg/ha/año, con una carga animal de 13,7 ha/cabeza, mejorando los valores promedios de la zona. ¿Cómo lograrlo?

 

En busca de una "ley competitiva”

“Tenemos un potencial para crecer que realmente hoy no tiene límites. Eso lo tenemos que aprovechar”, dijo a su turno Fernando Casares.   

El dirigente de la Sociedad Rural Jujeña repasó los alcances de la ley del plan de fomento a la ganadería, vigente desde 2017. “Estaba vencida, se trató de vuelta en la Legislatura, y esa ley hay que actualizarla, trabajar un poco más en las condiciones económicas que tenemos hoy en la provincia y a nivel nacional. Pero, a su vez, tenemos que generar ayuda al productor”, afirmó.

“La ley sin plata no sirve. Cuenta con 800 mil pesos anuales, que no sirven ni para cargar dos tanques de combustible. Eso lo hablamos hace poco con el gobernador Carlos Sadir. Si no empiezan a poner plata, por lo menos algo de 500 o 600 millones de pesos, como para empezar con algunos proyectos chicos, no podemos hablar de ningún proyecto ganadero de la provincia, porque es imposible hacer algún desarrollo. Dijo que lo van a tratar, están viendo para ver cómo hacerlo”, precisó el presidente.

“Tenemos que trabajar en conjunto para lograr una ley competitiva. Hablar con Rentas de la provincia, con la gente de Inmuebles, de Recursos Hídricos con los cánones de riego. Armar un paquete realmente tentador para que el productor se vuelque a la ganadería”, puntualizó.

 

Engrosar el número de ganaderos

“Por otro lado, tenemos que intentar que los productores de la provincia se vuelquen a la ganadería. Buscar la forma de que hoy sea rentable a largo tiempo”, prosiguió Casares.

“Tenemos 1 millón de hectáreas para la producción. Hay que hacer que quienes tienen esas tierras realmente se vuelquen a la ganadería. Hoy hay productores de la zona de Buenos Aires que se quieren venir a ver qué pasa y de qué forma producir o invertir en la provincia, porque ven una ventaja realmente importante, competitiva y de buenos negocios a futuro”, avanzó en sus fundamentos.

“Si la gente de afuera está viendo esta posibilidad de acá, tenemos que verla con nuestros productores, ayudar a crecer y apostar a sus campos, con el arraigo en las distintas zonas”, finalizó.

 

Estabilidad macro y limitaciones al sistema vigente

Comparando el negocio ganadero con la compra de acciones, el productor Jorge Flores enunció las dificultades del sector por la incertidumbre de precios al inicio y término de cada ciclo bovino, impactado por el tipo de cambio y la escalada inflacionaria. Tal escenario, a su entender, provocó el estancamiento argentino, con 50 millones de cabezas desde hace años.

“Nadie va a invertir en un negocio, que es a largo plazo, con incertidumbre macroeconómica; no hay agregado de valor si no hay estabilidad macroeconómica”, aseveró, entendiendo que dicha estabilidad “está empezando a suceder ahora”.

“Todavía nos queda bastante tiempo, bastante recorrido, pero eso es la base”, enfatizó el referente, cuya pyme desarrolla un sistema ganadero (raza Braford) de ciclo completo en el Departamento Santa Bárbara, a partir de la alianza de su firma -Forestona Maderas Nativas- con la familia Monaldi.

“Desde el sector privado vemos con preocupación, por ahí, la displicencia de muchos gobernadores provinciales en determinadas acciones que toman, y que de alguna manera atentan con esa posibilidad de normalización del país, independientemente de la idea que tenga cada uno”, aseveró Flores.

“Más allá del financiamiento de la ley, cuestiones fitosanitarias, la trazabilidad, las certificaciones, nada de eso se puede hacer si no tenemos, por lo menos, un escenario de certidumbre en el corto y mediano plazo, que es lo que no tuvimos en los últimos 20 años”.

En tanto, se refirió a otras limitaciones productivas a atender, entre ellas un eje “que está trabajando el gobierno nacional” a partir de un pedido viabilizado desde CRA sobre las condiciones que se deben afrontar al momento de la vacunación antiaftosa: “la misma empresa la vende a USD 1,20 en Argentina y a USD 0,35 centavos en Paraguay y Brasil. Hay un oligopolio, monopolio, son dos empresas, y todos esos costos están en el sistema ganadero”.

“A eso le sumamos la retención, los precios máximos, los controles de peso mínimo de faena, las tasas municipales, la infraestructura deficitaria de camino. Es importante empezar a revertir eso”, finalizó.

La necesidad de técnicos en territorio, el acceso al agua, el impulso a la eficiencia reproductiva, la reproducción controlada y descarte del rebaño fueron sólo algunos de los múltiples aspectos que se esbozaron en el encuentro.

 

Vía Jama: “Queremos que llegue buena carne”

“Nos interesan las naranjas de Jujuy, los agro-alimentos de la zona de Perico, estamos viendo maderas, e indudablemente nos interesa la carne que se produce aquí”, expresó Claudio Pizarro, referente de la Unidad Regional de Asuntos Internacionales del Gobierno Regional de Antofagasta, quien tomó la palabra durante el debate del tema.

Acompañado por empresarios de ese país, el referente mencionó conversaciones en Brasil y Paraguay. “En Chile, la región es la segunda consumidora más importante en cuanto a carne, pero queremos que llegue buena carne y a precios mucho más accesibles, porque obviamente todo el transporte que se hace por Mendoza, Santiago (de Chile), para nosotros es muy caro. Jujuy es la más cercana a la región de Antofagasta”, manifestó.

Al respecto, citó el modelo vigente que permite a las naranjas de Ledesma llegar a los mercados de esa zona, con articulación entre SENASA y el SAG. “Así vamos a poder apoyar de una mejor manera a nuestros empresarios, porque ellos van a ver que el camión sale el día lunes desde Jujuy y ya el miércoles estará en su bodega, en la Vega Central de Antofagasta. Y no este tránsito demasiado largo y extenso que encarece nuestros productos y no nos llegan directamente. Inclusive hay algunos productos que cruzan Jama, van a Santiago (de Chile) y luego vuelven a Antofagasta”, explicó.

Relevando contactos jujeños, Pizarro y su comitiva anhelan más avances durante la visita del gobernador Carlos Sadir al norte chileno en días venideros, así como en las rondas de negocios del 7º Foro de Territorios Subnacionales del Corredor Bioceánico Capricornio, previsto en nuestra provincia del 8 al 10 de octubre y que incluye acciones junto a la Cámara de Comercio Exterior de Jujuy.

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Modificado por última vez en Sábado, 09 Agosto 2025 02:19

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