El consumo de carne porcina per cápita alcanzó su nivel más alto en la Argentina y se consolidó como el principal motor del aumento del consumo total de proteínas animales: creció casi un 9% en 2025.
El repunte del año pasado no se explicó por las carnes vacunas o avícolas. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo per cápita de carne porcina llegó a 18,9 kilos por habitante al año. En 2024, se había registrado 17,4 kilos anuales por persona, subiendo el 8,4% en el último año.
En términos generales, el consumo total de proteínas animales alcanzó los 116,4 kilos anuales por habitante (carne vacuna, aviar y porcina) con un incremento interanual del 3,85%: fue el más alto del periodo 2020-2025.
Sobre tendencias de consumo, el consumo promedio de carne vacuna pasó de 48,5 a 49,9 kilos por habitante en 2025, con una suba cercana al 3%. La carne aviar pasó de 46,3 a 47,7 kilos, con un crecimiento similar.
En consecuencia, al analizar la ingesta de proteínas animales sólo el cerdo aportó 1,47 kilos adicionales por habitante al crecimiento del consumo total de carnes durante el año pasado.
El rol de los precios en las tendencias de consumo
La sustitución de este tipo de alimentos se determinó en función de los precios. Según datos de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo - CAICHA, durante 2025 la carne vacuna acumuló aumentos del 56,8% (muy por encima de la inflación anual del 31,5%), mientras que la de cerdo subió un 29,4% y la de pollo un 19,2%.
En este marco, subieron los volúmenes de producción y faena porcina, con 8.517.433 cabezas y 812.272 toneladas. El consumo de carnes y chacinados de cerdos creció 2,4% en 2025, mientras que en diciembre las ventas superaron en 14,1% a las del mismo mes de 2024.
En comercio exterior, carnes y subproductos porcinos alcanzaron 54 mercados, con un aumento del 3% en el valor total exportado y obteniendo ingresos de USD 15,3 millones.