La inflación rompió su tendencia alcista en abril, ubicándose en el 2,8% mensual según datos oficiales del INDEC. El gobierno nacional, quien se mostró "sorprendido" por estos índices, espera un sendero descendente en este año.
Para la presidencia de Javier Milei, esta desaceleración obedece al impacto de 3 ejes claves en materia de política económica: orden fiscal, disciplina monetaria y estabilidad cambiaria.
Los índices del mes anterior bajó 0,9 puntos porcentuales en la medición mensual respecto a marzo, cuyo índice fue del 3,7%. En tanto, la inflación del 2,8% en abril va acompañado por una suba acumulada del 47,3% en los últimos 12 meses.
Según el relevamiento oficial, en el cuarto mes del año se registró un mayor aumento en el rubro restaurantes y hoteles -en el orden del 4,1%- con foco en alimentos, bebidas consumidos fuera del hogar. Le siguió recreación y cultura -equivalente al 4%- principalmente por subas en servicios recreativos y culturales.
Desde el Ministerio de Economía se precisó la intención de lograr que, progresivamente, la inflación se conduzca hacia niveles más bajos en virtud de estas 3 premisas.
Tras la salida del cepo, en el ámbito privado trascendió además que la reducción en los costos de insumos clave para la producción (combustibles, aluminio y otros bienes importados) y la baja de aranceles fueron factores estratégicos que cimentaron esta baja inflacionaria. Así, aportaron su cuota para descomprimir, por un lado, los precios mayoristas, y para sostener, por el otro lado, la tendencia de desaceleración.
No obstante, el plan oficial para descomprimir la suba inflacionaria es condicionada por diversos puntos rojos, tales como la recomposición tarifaria y una posible corrección cambiaria hacia los $1400 (el techo de la banda de flotación), la incertidumbre política en un año electoral y el escenario internacional con precios oscilantes en alimentos y energía, entre otros factores.
En caso de mantenerse las condiciones de normalidad, se espera que en el cierre del 2025 la inflación gire en torno al 31,8% interanual, refrendando esta vía descendente. Tal afirmación surgió del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundida por el Banco Central.