Martes, 12 Mayo 2026

Salarios en tensión y ventas en caída: el comercio jujeño busca torcer el escenario económico

Desde números que no cierran hasta el impacto de la masiva llegada de ropa americana a Jujuy y la lucha por sostener el consumo: el sector comercial afirmó que aguarda controles y medidas puntuales que alivien la situación imperante.

“Creo que nadie llega a fin de mes y caen las ventas”, aseveró a Jujuy Económico el secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Jujuy, Miguel Mamaní, marcando que la “desaceleración inflacionaria” a nivel macro se contrapone a la erosión del poder adquisitivo. Aun con leves repuntes sectoriales, el consumo masivo continúa rezagado, presionando al empleo informal y registrado.

En Jujuy, la tensión se amplifica en el comercio y los servicios, donde la retracción del consumo tiene efectos inmediatos sobre la actividad y el empleo. “Hay una precarización de la vida de la gente en todo sentido. El comercio tiene enormes dificultades para mantener sus ventas”, aseveró Mamaní.

“De hecho, no se está vendiendo lo que por así se presupuesta, y las empresas que no cumplen con su presupuesto, al cabo de un tiempo, empiezan a analizar los costos y determinar la pérdida de puestos de trabajo. Ya lo empezamos a padecer, si bien no de manera significativa, pero se están perdiendo puestos de trabajo”, agregó.

A su entender, “es absolutamente falso todos los indicadores que maneja el Estado Nacional” porque “están disociados de la realidad”. Recalcó que “hoy nadie llega hasta el 15 (de cada mes) con dinero” y que “después se empieza a financiar con la tarjeta”, reflejado en el actual aumento de la morosidad en créditos y tarjetas en los que ha incurrido “el grueso de la población en este último tiempo".

En este marco, advirtió sobre el impacto de la informalidad, en particular por la proliferación de venta de ropa importada sin trazabilidad: “uno ha visto cosas que no sucedían, y obviamente que esto afecta no tan sólo al que comercializa ropa, sino también a la industria argentina”. Marcó el riesgo de empresas y emprendimientos debidamente establecidos “que hace muchísimo tiempo que comercializan este tipo de artículos, y que obviamente se ven perjudicados por esta proliferación de ventas de ropa americana".

“Ya la Secretaría de Trabajo debiera haber convocado a una mesa ampliada para avanzar en principio con este tema, pero también con otros temas que ha propuesto la Cámara de Comercio, la Cámara PYME y el resto de cámaras”, aseguró Mamaní.

Asimismo, señaló la necesaria articulación con entes estatales como “ARCA, habilitación comercial y otros de la municipalidad, porque a lo largo de este último tiempo se ha visto cómo se han habilitado espacios comerciales que están vendiendo ropa que no sabemos cómo llega, en qué condiciones”, en desmedro “del empleo debidamente registrado” y de “todas las empresas que han llevado a cabo sus habilitaciones y pagan a sus trabajadores, como corresponde”.

Cabe destacar que entes empresariales vienen exponiendo a Jujuy Económico la necesidad de intensificar los controles para mitigar la competencia desleal, sin ver resultados hasta el momento. Así lo confirmó recientemente a nuestro medio la Cámara de Comercio y Servicios de Jujuy.

Los principales planteos del arco empresario y laboral se centran en el rubro de indumentaria. Por ejemplo, la Fundación Pro Tejer detalló que, sólo entre enero y octubre del 2025, más de tres millones y medio de kilos de ropa de segunda mano ingresaron al país, donde el 84% del total lo hizo a través de Jujuy, proveniente de la región chilena de Atacama.

Ante el crecimiento de la “moda circular”, los comercios que afrontan cargas impositivas y laborales pidieron medidas urgentes para sostener su desarrollo.

 

Las “mañas” que afectan al trabajador

Por otra parte, el máximo referente del Centro de Empleados de Comercio sentó postura sobre el avance de prácticas irregulares en desmedro del trabajador. “El principal problema que tenemos a nivel laboral es que la gente desconoce sus derechos. Entonces al desconocerlos, a menudo acepta situaciones que no corresponden”, señaló Mamaní.

Entre las maniobras detectadas, sostuvo que ello se manifiesta “no declarando la jornada de trabajo como corresponde, no categorizándolo como corresponde”, y también en los cambios de razón social. A su entender, “no hay un control como corresponde” en “empresas que permanentemente cambian de razón social”, por lo cual “el trabajador comienza como si fuese inicial y pierde su antigüedad”. Al respecto, ofreció asesoramiento sindical ante cualquier duda e insistió en la necesidad de más acciones de contralor.

 

Sobre la Ley de Modernización Laboral, Mamaní remarcó la incertidumbre que genera la falta de reglamentación. “Estamos esperando el decreto reglamentario porque es fundamental conocerlo para entender cómo se aplicará”, enfatizó.

En particular, puso el foco en el denominado “banco de horas”, señalando que “para que se aplique, tiene que haber un acuerdo entre el sindicato y la empresa o cuando menos entre el trabajador”, pero este último “debiera abstenerse de firmar y pedir asesoramiento sindical”.

Atravesando la plena negociación de paritarias en este mes, indicó que “un empleado comercial cobra entre un millón y un millón cien, los que son iniciales”, con adicionales por antigüedad. Sin embargo, estos valores quedan tensionados frente al costo de vida, incluyendo tarifas de servicios públicos, combustible y transporte.

Tomando la propuesta de implementar el horario corrido para el sector comercial, evitando así los 4 pasajes diarios de los empleados, manifestó: "no es una cuestión que depende exclusivamente del sindicato, sino que tiene que ver también con el consentimiento de las cámaras empresariales. Entendemos que, en algún momento, más tarde que temprano, se va a aplicar. Cuanto antes, será mejor para nosotros".

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Modificado por última vez en Viernes, 20 Marzo 2026 13:03

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