La Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados abordará, luego de un impasse de 7 meses, los proyectos sobre la reducción de la jornada laboral a través de la modificación de la Ley 11.544, vigente desde 1929.
La reunión está prevista para este martes desde horas 10. El temario incluye más una decena de proyectos de UP, la UCR, el FIT y el socialismo. Está incluido un texto de Sergio Palazzo para implementar indemnizaciones ante despidos en incumplimiento del plazo de preaviso, y otro de Julio Cobos para sistematizar las propinas.
El último encuentro sobre este eje fue en octubre del 2023, y registra 2 reuniones previas: la primera cuando organizaciones de empresarios se opusieron rotundamente a la reducción de la jornada laboral, y la segunda con referentes gremiales que avalaron la propuesta.
El actual presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, Martín Tetaz, había afirmado: “sería bueno crear condiciones para que las empresas exploren modos alternativos o que puedan elegir cumplir 10 horas en 4 días porque el mercado de trabajo no es homogéneo”, tal cual refleja el proyecto que impulsó.
Los proyectos
Con relación a la propuesta de la reducción de la jornada de trabajo y otras modificaciones al régimen laboral, en el temario de la reunión hay 11 proyectos impulsados: 7 de Unión por la Patria (en ese entonces Frente de Todos); 1 del Frente de Izquierda, de Nicolás Del Caño; 1 presentado por el exdiputado socialista Enrique Estévez; y 2 de la Unión Cívica Radical.
Dentro de los textos impulsados por UP, está el del diputado nacional Hugo Yasky -secretario general de la CTA-, el cual establece que no se exceda de las 8 horas diarias o los 40 semanales, sin disminución del salario que los trabajadores estén percibiendo en el momento en que se reduzca la duración del trabajo.
En el mismo sentido, el diputado nacional Sergio Palazzo -secretario general de la Asociación Bancaria- propone que la jornada laboral tenga un máximo de 8 horas diarias, pero que no exceda los 4 días a la semana.
Los proyectos de Eduardo Valdés (UP – CABA), Del Caño y la exdiputada Claudia Ormachea pretenden días laborales de 6 horas o 30 horas a la semana; y los de Mónica Litza y el Socialismo plantearon que no se excedan las 36 horas semanales.
A su vez, es parte del temario el proyecto de Vanesa Siley que establece el derecho a la “desconexión digital” referido a la limitación de la disponibilidad de la persona trabajadora en horarios que excedan la jornada laboral a través de dispositivos digitales y/o tecnologías de la información y comunicación, a fin de garantizar el pleno ejercicio de su tiempo de descanso.
Otros ejes
Del mismo modo, será tratado un proyecto de Palazzo para modificar el artículo 19 del Régimen de Contrato de Trabajo aprobado por la ley 20.744, que implementa indemnizaciones en los casos de despidos cuando no se cumple el plazo de preaviso. Esto ya fue aprobado por Diputados en 2014, pero no fue tratado en el Senado y perdió estado parlamentario.
Por su parte, desde la UCR impulsaron uno de Tetaz y otro de Julio Cobos. La iniciativa presentada por el economista ya había sido tratada por esta comisión en los períodos 2015 y 2023, pero finalmente nunca tuvo despacho. Este nuevo texto unifica ambos proyectos.
Así las cosas, el proyecto presentado por el titular de la comisión propone la creación del régimen optativo “Jornada Laboral Alternativa” que permite que cada sector pueda reflejar en el convenio colectivo de trabajo propio de su actividad una o más opciones diferentes de jornadas laborales, teniendo en cuenta las necesidades y características propias del desarrollo de cada actividad. Establece, además, que sea experimentado a modo de prueba durante el plazo de 3 a 6 meses.
Mientras que el del mendocino impone la efectivización de las propinas a través de pagos con tarjeta de crédito, tarjeta de débito, billeteras virtuales o cualquier otro medio de pago físico o electrónico. Del mismo modo, le exige al BCRA generar las normas para la rápida implementación a efectos de que cada cliente pueda incluir las propinas en el pago del servicio prestado o el producto vendido.
Con información de Parlamentario.com