La nueva ley de biocombustibles en una nueva encrucijada: un grupo de legisladores pidió revisar el texto del proyecto, el Ejecutivo Nacional rechazó cambios y otros diputados pidieron respetar la voluntad de 8 provincias y la media sanción en el Senado. Sin dictamen en la Cámara Baja, se dilata la aprobación de un nuevo marco de la actividad en Argentina.
La iniciativa ya cuenta con la media sanción en el Senado, el cual se pronunció el 17 de septiembre último. En Diputados, un plenario de comisiones reunió a integrantes de las áreas de Energía y Combustibles; Presupuesto y Hacienda; Agricultura y Ganadería, con la presencia además de funcionarios nacionales.
En el debate, legisladores “aliados” mostraron su disconformidad con el texto aprobado en el Senado y solicitaron revisar el capítulo referido a las empresas no integradas del biodiésel, para las cuales se prevé un periodo de transición hasta 2036, con gradual rebaja del corte.
En la ocasión, fue invitado el subsecretario de Hidrocarburos, Horacio Federico Veller, quien expresó que “no hay espacio para nuevos cambios” aun cuando recordó las discrepancias por las modificaciones implementadas -especialmente respecto a las empresas no integradas. Agregó que la norma tuvo “dos años de recorrido” y debate, respaldada además por diversas reuniones con diferentes sectores relacionados con la cadena.
El funcionario del Ministerio de Economía de la Nación destacó “que hay una abrumadora mayoría de los actores que consideran que la ley actual (27.640) tiene un déficit de origen que la ha vuelto muchas veces impracticable y, que lejos de fomentar el desarrollo de los biocombustibles, desalentó la inversión en Argentina”.
Una vez más, el referente oficial mencionó que el proyecto actual “elimina la discrecionalidad en el corte” incrementándolo significativamente, otorga certidumbre, precios referenciados en el mercado internacional y ajustados por oferta y demanda, previsibilidad de 15 años, inversiones, reconversión e innovación de la industria.
“Estamos ante un proyecto de ley que soluciona y busca liberar las fuerzas que durante mucho tiempo estuvieron atadas y no dejaron a la industria despegar”.
Asimismo, se focalizó en el eje de la discusión: “entendemos que están en contra del artículo 3, pero también entendemos que es necesario llegar a consensos. Por eso consideramos estar alineados con la decisión que tomó el Senado de otorgar la media sanción, incluso con esos cambios”.
Diputados en debate
El diputado Andrés Leone manifestó que “ya hubo un acuerdo en Senado” para que la sanción de la ley y donde “todas las partes cedieron en algo”, por lo cual dijo no entender este inconveniente. “Es una ley mucho mejor a la que está en vigencia”, insistió.
“Tenemos al sector del biodiésel planteando que se revisen en esos cambios”, refutó la diputada Karina Banfi, reclamando al oficialismo tener “capacidad de apertura” frente a la eventual afectación de “fuentes de trabajo” y “PyMEs”.
Su par Victoria Tolosa Paz sumó la “preocupación” de Buenos Aires y también pidió cambios en el capítulo de las empresas no integradas “para que no haya ninguna planta que se cierre”.
En contrario, la diputada Gisela Scaglia, recordó la labor de 8 provincias -entre ellas Jujuy- para obtener un proyecto unificado, sumando que la ley actual “limita” la producción y provoca la paralización de plantas en provincias como Santa Fe.
“Uno muchas veces quiere un mayor corte para sus provincias, pero hoy nosotros teníamos que estar dictaminando. Prefiero esta ley a quedarnos en nada”.
“Una vez más, se perjudica a las provincias productoras. Hoy en Diputados teníamos todo listo para avanzar, pero entre los movimientos del PRO y las dudas del Gobierno, nos quedamos sin dictaminar un proyecto que busca beneficiar a productores de bioetanol y biodiesel del Interior”, expresó el legislador Carlos Gutiérrez.
“En Córdoba también somos productores de Biodiesel y, por eso, no nos negamos a cualquier negociación que mejore los % de cortes, pero sí nos negamos a que esto sea una excusa para no sacar la Ley”.